Antecedentes

En la actualidad, según datos de la OMI (Organización Marítima Internacional), más del 90% del comercio mundial se transporta por mar. En concreto, en 2006 el total mundial ascendió a 7.110 millones de toneladas (un aumento del 3,8%). En España, el movimiento portuario total fue, en ese mismo año, de 462,16 millones de toneladas, lo que representó un aumento, respecto al año anterior, del 4,56% (Anuario estadístico 2006, Puertos del Estado).
Por otro lado, en años recientes, el crecimiento de las rutas de cabotaje (41% de toneladas-kilómetros que se mueven en la UE frente al 45% que supone el transporte por carretera) ha motivado que en el libro Blanco del Transporte de 2001, la Dirección general para la Energía y el Transporte de la Comisión Europea propusiera el desarrollo de las denominadas Autopistas del Mar (Motorways of the Sea o Short Sea Shipping) como una alternativa competitiva al transporte por carretera. El objetivo de estas autopistas es desarrollar las capacidades portuarias de forma que se puedan conectar mejor las regiones periféricas a escala del continente europeo e interconectar las redes de los países candidatos de la Unión Europea a las de los países integrados dentro de la Unión Europea.